La etimología del Aneurisma proviene del griego aneurysma, que significa dilatación. Consiste en el aumento de tamaño de un vaso sanguíneo, alcanzando entre 2,5 a 3 veces su tamaño normal o habitual.
Los aneurismas pueden clasificarse en diversos tipos:
- Verdaderos: los arteriosclerosos y congénitos.
- Falsos: los aneurismas secundarios a traumatismos o a cirugías previas.
- Latrógenos.
- Micóticos o infecciosos.
- Según su localización pueden ser: cerebrales, aórticos, de los vasos mesentéricos y renales, o de las extremidades.

Causas de los aneurismas
Las causas de esta dilatación pueden ser varias:
- Genéticas: cada vez más, existen teorías sobre el componente genético de esta alteración: se ha podido observar familias con una coincidencia de varios de sus miembros que presentan esta alteración.
- Infecciosas: una infección en la pared del vaso puede ser desencadenante de un aneurisma, en estos casos se trata concretamente de un aneurisma micótico.
- La mayoría de los aneurismas que trata y que estudia el cirujano vascular es el de origen arterioscleroso, su etiología está en una alteración de la capa muscular del vaso, que es la responsable de esta alteración. Acostumbran a aparecer en la Aorta abdominal y torácica, iliacas, Poplíteas, y en mucho menor proporción en lo vasos carotideos, entre otras localizaciones.
Factores de riesgo de la aparición de aneurismas
Los principales factores de riesgo de los aneurismas son:
- Obesidad
- Hipertensión arterial
- Tabaco
- Hiperlipemia
- La edad
- El factor hereditario
Diagnóstico del aneurisma
Estas dilataciones vasculares, tienen una evolución muy dispar si no se tratan, la evolución es a la trombosis o la rotura del aneurisma según su localización, es por ello que su diagnóstico precoz es muy importante.
Clínicamente se puede encontrar una masa pulsátil en la exploración clínica, bajo el punto de vista instrumental, los medios ultrasónicos como la ecografía y el TAC son las técnicas más habituales,
Los aneurismas no presentan síntomas en general, así que su diagnóstico hoy en día es mediante los ultrasonidos, ya que en el estudio de la patología renal y prostática se detecta la alteración aunque siempre es aconsejable efectuar un TAC abdominal para determinar su extensión.

